La EPOC, o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, causa una enorme carga en los sistemas de atención sanitaria de todo el mundo. A pesar de ser una enfermedad debilitante que provoca una morbilidad, mortalidad y discapacidad significativas, está ampliamente infradiagnosticada e infratratada.
La clave es diagnosticar e intervenir a tiempo. Por ello, los investigadores introdujeron el término «pre-EPOC» para definir a aquellos pacientes con alto riesgo de desarrollar EPOC. Sin embargo, es fundamental que exista una definición operativa clara de qué es la pre-EPOC, cómo se mide y cómo se define. Es vital evaluar si los beneficios de utilizar una etiqueta tan nueva superan los problemas asociados.
Para ayudarnos a responder preguntas clave sobre este tema, EUFOREA invitó al Prof. Frederik Trinkmann. El Prof. Trinkmann es médico sénior en Neumonología y subdirector de Neumonología y Medicina de Cuidados Críticos en la Universidad de Heidelberg, Alemania.