Síntomas típicos

Los síntomas de la rinitis alérgica (o RA) varían de una persona a otra y pueden alternarse con el tiempo, incluso en el mismo individuo. El término rinitis se refiere a problemas en la nariz, pero muchas personas también presentan síntomas que afectan a los ojos, la boca, la garganta y los oídos.

Síntomas nasales:

  • congestión nasal
  • estornudos, a menudo en episodios repentinos de estornudos repetidos
  • secreción nasal y/o picor de nariz
  • moco que gotea por la parte posterior de la garganta (goteo posnasal)

Ojos:

  • ojos con picor, lagrimeo y/o enrojecidos: En algunas personas, los alérgenos también provocan reacciones en los ojos, causando una reacción inflamatoria, denominada conjuntivitis alérgica.
  • “ojeras alérgicas”: Algunas personas también presentan cambios de coloración de la piel debajo de los ojos. Cuando tiene alergias, el interior de la nariz se inflama y se obstruye. Esto ralentiza el flujo sanguíneo normal en las pequeñas venas bajo los ojos. Como la piel de esa zona es muy fina, la sangre se transparenta y hace que el área se vea oscura, azulada o morada, lo que médicamente se denomina “ojeras alérgicas”.

Boca – Garganta:

  • picor en la lengua, el paladar y/o la garganta
  • raramente, dolor de garganta

Oídos: La trompa de Eustaquio conecta la parte posterior de la nariz con el oído medio (el espacio lleno de aire detrás del tímpano). La inflamación alérgica suele afectar a esta trompa, especialmente en los niños. Como resultado, puede resultar más difícil igualar la presión en los oídos, por ejemplo, cuando un avión desciende. Esto puede causar molestias en el oído o una sensación de chasquido. Los niños con rinitis alérgica (RA) también tienen más probabilidades de desarrollar otitis serosa (pérdida auditiva temporal causada por líquido en el oído medio). Tratar la RA de forma eficaz puede ayudar a reducir este problema.

Senos paranasales: el revestimiento de los senos paranasales también puede hincharse con la exposición a alérgenos, lo que provoca molestias faciales y aumenta la probabilidad de infección. Esto ocurre porque la congestión reduce el drenaje normal del moco de los senos paranasales, permitiendo que virus o bacterias queden atrapados, lo que puede provocar una infección.

Tórax: la RA puede hacer que el revestimiento de las vías respiratorias inferiores sea más irritable, lo que provoca síntomas como tos, sibilancias y falta de aire. El tratamiento eficaz de la RA ayuda a prevenirlo y detiene las señales nerviosas que pueden desencadenar irritación en las vías respiratorias inferiores. La rinitis alérgica también se presenta en muchas personas con asma, en las que ya existe inflamación en las vías respiratorias inferiores. En esta situación, tanto las vías respiratorias superiores como las inferiores requieren tratamiento. Hable con su profesional sanitario si presenta cualquier síntoma torácico.

Impacto de los síntomas

Aunque a veces se minimiza la rinitis alérgica como una molestia menor, es una afección médica y puede tener un gran impacto en la vida diaria.

Los pacientes suelen describir sus síntomas como molestos, y pueden alterar el sueño, haciendo que las personas se sientan cansadas durante el día y dificultando la concentración o pensar con claridad. Muchas personas notan que su rendimiento laboral o escolar se resiente. La RA estacional se asocia con bajas calificaciones en adolescentes que realizan exámenes importantes. La rinitis alérgica puede tener un gran impacto en la calidad de vida general si los pacientes no la controlan bien con tratamiento médico.

Además, cuando el tratamiento no se realiza adecuadamente, la rinitis alérgica puede aumentar el riesgo de afecciones relacionadas, incluidas infecciones de oído, infecciones sinusales y asma. La rinitis alérgica mal controlada puede empeorar los síntomas del asma y aumentar las exacerbaciones.

VÍDEO AQUÍ: vídeos testimoniales de pacientes con RA grabados en GAD/PEARL

Clasificación de los síntomas

Los profesionales sanitarios suelen clasificar la rinitis alérgica en función de la frecuencia con la que aparecen los síntomas y de cuánto afectan a la vida diaria. Esta clasificación ayuda a orientar las decisiones sobre el tratamiento más adecuado.

Aunque este sistema de clasificación tiene sus ventajas, también ha sido criticado por la comunidad científica. Por ejemplo, alguien con síntomas 3 días a la semana durante todo el año sería técnicamente “intermitente”, aunque sus síntomas se comporten más como persistentes.

Cuando el contacto con el alérgeno es intermitente, los síntomas nasales iniciales pueden ser llamativos, con estornudos, picor y secreción nasal. Cuando la exposición al alérgeno es persistente, el síntoma principal suele ser la obstrucción nasal, con moco que gotea por la parte posterior de la garganta (goteo posnasal), y a veces el diagnóstico puede pasarse por alto.

¿Qué hacer?

A. Cuando note los síntomas por primera vez: autocuidado

La rinitis alérgica a menudo se maneja mediante autocuidado con el apoyo de un farmacéutico, aunque siempre puede acudir pronto a su médico de cabecera si desea un diagnóstico confirmado y orientación sobre el tratamiento. El farmacéutico puede ayudar a determinar si es probable que sus síntomas se deban a rinitis alérgica u otra afección y orientarle hacia opciones adecuadas de autocuidado. Los farmacéuticos también están formados para reconocer cuándo es necesaria la derivación al médico de cabecera.

Síntomas de “alarma” que justifican una visita al médico:

NARIZ:

  • síntomas nasales en un solo lado
  • obstrucción nasal aislada o rinorrea aislada (especialmente cuando solo ocurre en un lado y empeora al agacharse)
  • dolor
  • pérdida del olfato
  • hemorragias nasales recurrentes

OJOS:

  • síntomas que afectan solo a un ojo
  • escozor en lugar de picor en los ojos
  • sensibilidad a la luz, hinchazón, disminución de la visión. Si es grave, podría tratarse de celulitis orbitaria, que requiere tratamiento de urgencia

TÓRAX:

  • aparición reciente de sibilancias en ausencia de un resfriado
  • falta de aire
  • tos persistente
  • mal control de los síntomas de un asma conocida

Si no presenta ninguno de los “síntomas de alarma” mencionados, podría tratarse usted mismo, utilizando como guía el algoritmo EUFOREA Patient Journey.

Paso 1:
Los primeros pasos importantes son evitar en la medida de lo posible aquello que usted considere que le provoca los síntomas. Puede ser un alérgeno u otro desencadenante inespecífico, como el humo del tabaco. Obtenga más información sobre estas estrategias en el módulo Estilo de vida y prevención.

Paso 2:
El lavado nasal con suero salino ayuda a mantener la nariz limpia y reduce los síntomas, por lo que es un apoyo diario útil en el autocuidado de la rinitis alérgica.

Paso 3:
Si estas medidas de evitación y el lavado nasal con suero salino no son suficientes para controlar sus síntomas, puede añadir un medicamento de la lista siguiente. En la mayoría de los países están disponibles sin receta.

Las opciones de tratamiento son:
- espráis nasales de corticoides
- comprimidos de antihistamínicos no sedantes
- espráis nasales de antihistamínicos

En el autocuidado de la rinitis alérgica: EVITE los descongestionantes y los antihistamínicos sedantes.

Obtenga más información sobre cada una de estas opciones de tratamiento en nuestro módulo específico Tratamiento.

Todos los tratamientos para la rinitis alérgica —incluidos los de las personas con síntomas intermitentes— funcionan mejor cuando se toman de forma constante a diario, empezando antes de que normalmente aparezcan los síntomas y continuando durante el periodo en que se necesiten. Evite interrumpir y reanudar la medicación, ya que el uso irregular la hace menos eficaz.

B. Cuando el autocuidado no es suficiente para controlar sus síntomas

Si ha probado el tratamiento regular diario descrito anteriormente para su rinitis alérgica durante al menos dos semanas, pero sus síntomas siguen molestándole, es una buena idea acudir a su médico de cabecera. Podrán comprobar si sus síntomas se deben realmente a rinitis alérgica o si podría estar ocurriendo otra cosa. Es posible que se sugieran pruebas de alergia y se optimice su plan de tratamiento.

Para aprovechar al máximo su cita, puede consultar nuestro PDF ‘Prepárese para su consulta’. Le ayuda a recopilar información útil con antelación, como un resumen de sus síntomas y una lista de preguntas que quizá quiera hacer a su médico.

Su médico de cabecera puede recetarle un espray combinado. Se trata de un espray nasal que contiene tanto un corticoide nasal como un antihistamínico nasal. Es la farmacoterapia más eficaz para las personas con RA. Si este espray combinado no está disponible/no es asequible donde vive, puede utilizar un espray nasal de corticoides junto con un espray nasal de antihistamínicos.

Como alternativa, su médico de cabecera puede recetarle alguno de los otros tratamientos mencionados a continuación:
- modificadores de los leucotrienos
- espray nasal de cromoglicato
- bromuro de ipratropio
- descongestionantes nasales u orales (solo para el alivio a corto plazo de la congestión nasal intensa)

Si los síntomas oculares son el principal problema o si responden de forma insuficiente al tratamiento nasal, pueden recetarse colirios.
- colirios antihistamínicos
- colirios de cromoglicato/nedocromilo

C. ¿Cuándo acudir a un especialista?

En algunos países, puede necesitar una derivación del médico de cabecera antes de poder visitar a un especialista. Acudir a un especialista en alergias es importante en las siguientes situaciones:

  • Presenta alguna de las “señales de alarma” mencionadas anteriormente.
  • Si el diagnóstico es incierto. Su médico de cabecera podría derivarle para pruebas cutáneas (prick test)/pruebas de IgE específica en sangre si no está claro qué está causando sus síntomas.
  • Los síntomas de su rinitis alérgica siguen siendo molestos a pesar del tratamiento por parte de su profesional de atención primaria, por lo que exploraremos otras opciones terapéuticas, incluida la inmunoterapia específica con alérgenos.
  • Presenta signos de otras afecciones que a menudo aparecen junto con la rinitis alérgica. En estos casos, puede ser derivado a un especialista pertinente; por ejemplo, a un neumólogo para revisar sus pulmones o a un especialista en ORL (oído, nariz y garganta) para una endoscopia nasal.

Su especialista ajustará y mejorará su plan de tratamiento y, además de los tratamientos de los que ya ha oído hablar anteriormente, puede ofrecerle varias opciones adicionales. Estas opciones de tratamiento adicionales incluyen:
- inmunoterapia con alérgenos
- ciclo corto de esteroides orales
- cirugía (para obstrucción nasal grave)

Una reacción alérgica grave, denominada anafilaxia, puede ocurrir con alergias alimentarias, alergias a medicamentos y alergias a picaduras de insectos. La anafilaxia es una reacción alérgica repentina, grave y potencialmente mortal. Puede desarrollarse muy rápidamente —en segundos o minutos tras la exposición a un alérgeno— y requiere tratamiento médico urgente.
Si ha tenido una reacción alérgica grave anteriormente, deberá llevar siempre consigo un autoinyector o espray nasal de adrenalina (epinefrina) (la disponibilidad depende de dónde viva). Esto permite que usted o alguien cercano administre la inyección en cuanto se reconozcan los síntomas de anafilaxia. Siempre debe contactarse con los servicios de emergencia

La información, incluidos, entre otros, textos, gráficos, imágenes y otros materiales contenidos en este sitio web, tiene únicamente fines informativos. Ningún material de este sitio pretende sustituir el asesoramiento médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento y/o el tratamiento médico de un médico o profesional sanitario cualificado. EUFOREA no es una organización médica y no puede proporcionar asesoramiento médico específico a los pacientes a través de Internet y/o correo electrónico. Se anima a todos los pacientes a dirigir sus preguntas específicas a sus médicos personales. EUFOREA presenta esta información a los pacientes para que puedan comprender y participar en su propia atención médica. EUFOREA hace especial hincapié en que la información contenida en este sitio web no sustituye una evaluación y un tratamiento exhaustivos por parte de un profesional sanitario cualificado.

© 2025 - EUFOREA - Todos los derechos reservados. Todo el contenido de este portal, como textos, gráficos, logotipos e imágenes, es propiedad de EUFOREA. No podrá reproducirse, copiarse, publicarse, almacenarse, modificarse ni utilizarse de ninguna forma, en línea o fuera de línea, sin el permiso previo por escrito de EUFOREA.

button-block-bgcheckcheckmarkCME badgeCMEcmebadgeCMEdownloadeuforeatveyefacebookfaqglobeicon_1icon_2icon_3Middel 1iconmonstr-facebook-1iconmonstr-info-8iconmonstr-linkedin-1iconmonstr-twitter-1iconmonstr-video-13iconmonstr-youtube-1infographic-blueinfographic-blueinfographic-bulbinfographic-darkblueinforgraphic-yellowinstagramlinkedinpdfpinterestquestionmarksmartphonespotifytweetstwitteryoutube