Dejar de fumar

Dejar de fumar es la acción individual más eficaz que puede realizar para tomar el control de su EPOC.

Por qué dejar de fumar es una de las mejores cosas que puede hacer por sus pulmones:

  • Proteja sus pulmones: dejar de fumar ayuda a prevenir una mayor pérdida de la función pulmonar.
  • Ralentice la progresión: la EPOC no tiene cura, pero dejar de fumar puede ralentizar su progresión y ayudarle a mantenerse activo durante más tiempo.
  • Mejore su respiración: notará una mejoría en síntomas como la tos, la mucosidad y la dificultad para respirar.
  • Menos crisis: tendrá menos probabilidades de sufrir exacerbaciones de la EPOC y de tener que acudir al hospital.

Dicho esto, sabemos que dejar de fumar es un reto y que muchas personas tienen que pasar por varios intentos antes de conseguirlo definitivamente. El hecho de que se esté tomando el tiempo necesario para leer esto e incluso se plantee dejarlo ya es un gran paso adelante. Aunque no esté preparado para dejarlo hoy mismo, es útil empezar a pensar en cuándo podría ser el momento adecuado para usted en un futuro próximo.

Hable con su profesional sanitario para obtener más información sobre los programas para dejar de fumar en su zona, los medicamentos con receta que pueden ayudarle y las terapias de sustitución de nicotina que podría probar. También puede resultarle útil conectar con otras personas que estén pasando por el mismo proceso uniéndose a un grupo de apoyo.

Involucrar a su familia y amigos también puede marcar una gran diferencia. Ellos pueden animarle y apoyarle cuando las cosas se pongan difíciles. Por último, intente evitar estar cerca de fumadores o del humo, no solo para reducir la tentación, sino también porque cualquier tipo de humo (incluido el humo de segunda mano o el de las hogueras de leña) puede empeorar sus síntomas de EPOC.

Nutrición

Un estilo de vida saludable beneficia a todo el mundo, pero es especialmente importante cuando se padece EPOC.

Consumir alimentos nutritivos le ayuda a mantenerse fuerte. Piense en la comida como el combustible de sus músculos. Como sus pulmones tienen que esforzarse más para respirar, su cuerpo consume más energía. Esto significa que puede necesitar más calorías o proteínas para que sus músculos sigan funcionando bien. También puede necesitar más alimentos ricos en calcio y vitamina D para mantener sus huesos fuertes.

Cuando su cuerpo está bien nutrido, también es más capaz de combatir las infecciones, lo que puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir crisis o visitas al hospital.

Mantener un peso saludable es igualmente importante por dos razones clave:

  • Pérdida de peso involuntaria

Algunas personas con EPOC pierden peso sin pretenderlo. Esto puede ocurrir por diferentes motivos. Comer puede hacer que sienta falta de aire, o preparar las comidas puede resultarle demasiado agotador. Los alimentos también pueden tener un sabor diferente debido a la mucosidad que tose. A veces, efectos secundarios como las náuseas o los vómitos pueden dificultar la alimentación.

  • Personas con exceso de peso

El exceso de peso puede dificultar la respiración, aumentar el esfuerzo de los pulmones y aumentar la probabilidad de sufrir apnea obstructiva del sueño (AOS), una afección que suele aparecer junto con la EPOC.

Consejos y trucos sobre cómo comer lo suficiente:

  • Coma acompañado de amigos y familiares
  • Realice entre 5 y 6 comidas pequeñas al día, en lugar de 3 comidas copiosas
  • Si necesita ganar peso, intente añadir alimentos como aceite, frutos secos, proteínas en polvo o nata a sus comidas para aumentar las calorías y las proteínas. Lo mejor es trabajar con un dietista para crear un plan que le ayude a ganar peso de forma saludable.
  • Haga que su comida sea sabrosa añadiendo especias o condimentos
  • Si le resulta difícil preparar las comidas, puede comprar platos precocinados o listos para consumir, o cocinar porciones más grandes y congelarlas para más tarde. También puede pedir ayuda a alguien o informarse sobre los servicios de comida a domicilio de su zona.
  • Intente limitar la cantidad de bebida durante las comidas y, en su lugar, tome abundantes líquidos entre ellas. Esto le ayudará a evitar sentirse lleno demasiado pronto, para que pueda ingerir suficientes alimentos.

Consulte este excelente recurso para obtener más información sobre recomendaciones nutricionales específicas para personas con EPOC.

Si necesita ayuda con la alimentación saludable o con su peso, su profesional sanitario podría derivarle a un dietista. También es posible que vea a un dietista como parte de un programa de rehabilitación pulmonar. Si es necesario, su proveedor podría recomendarle que tome vitaminas o suplementos nutricionales para cubrir sus necesidades nutricionales.

Ejercicio y actividad física

La cantidad de ejercicio que puede tolerar depende de sus circunstancias individuales. Es posible que sienta una ligera falta de aire durante el ejercicio, pero no debe esforzarse demasiado.

Puede que se sienta preocupado o ansioso por hacer ejercicio porque teme quedarse sin aliento. Esto puede hacer que evite la actividad física, lo que con el tiempo provoca la pérdida de fuerza muscular. Los músculos más débiles requieren más oxígeno, lo que a su vez puede provocar más ahogo. A esto se le suele llamar el ciclo de la inactividad. Por eso es tan importante mantenerse activo cuando se tiene EPOC. La actividad física regular ayuda a mejorar la fuerza y la resistencia general y fortalece los músculos respiratorios, lo que facilita el control de los síntomas y permite disfrutar de una mejor calidad de vida.

La cantidad de ejercicio que puede realizar depende de su propio estado de salud y de su forma física. Es normal sentir un poco de falta de aire al hacer ejercicio, pero debe evitar forzarse demasiado. Hable con su profesional sanitario sobre qué actividades son las mejores para usted. Es posible que se le aconseje participar en un programa de rehabilitación pulmonar, que es un programa de fisioterapia especializada que incluye tanto ejercicio como educación sobre la enfermedad.

Viajes en avión

Hoy en día, viajar en avión es accesible para muchas personas. No obstante, los viajes en avión plantean sus propios retos para las personas con EPOC. Aunque volar con EPOC es posible, puede ser necesaria una preparación cuidadosa para garantizar la seguridad y la comodidad.

Si está planeando un viaje en avión, es buena idea consultarlo con su profesional sanitario. Es posible que le remitan a una prueba de aptitud para el vuelo, también llamada prueba de provocación hipóxica (HCT) o prueba de simulación de gran altitud (HAST). El nivel de oxígeno a bordo de un avión es inferior al nivel en tierra. La prueba HAST mide cómo tolera usted la disminución de oxígeno en el aire. Puede dar una indicación de su necesidad de oxigenoterapia a bordo. Si ya recibe oxigenoterapia, tendrá que llevar sus propios materiales a bordo o acordar con la aerolínea que le suministren oxígeno. Cada aerolínea tiene normas y procedimientos diferentes, por lo que lo mejor es ponerse en contacto directamente con ella.

Lista de comprobación para prepararse para volar:

  1. Hable con su profesional sanitario con antelación
  2. Reserve una evaluación de aptitud para el vuelo por EPOC si es necesario
  3. Organice el oxígeno durante el vuelo si es necesario
  4. Lleve medicación suficiente (incluidos sus inhaladores) para tenerla a mano durante el vuelo
  5. Solicite asistencia para el embarque o silla de ruedas con antelación si es necesario
  6. Compruebe que su seguro de viaje incluya cobertura médica

Vacunación

Las infecciones respiratorias, como la gripe o la COVID-19, pueden aumentar el riesgo de enfermar gravemente si padece EPOC. Las vacunas pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermar de gravedad o de ser hospitalizado. Por eso, recibir todas las vacunas recomendadas es una parte importante del control de su EPOC. Las políticas de vacunación varían de un país a otro. Siga siempre los consejos de su profesional sanitario.

Es posible que se le recomienden las siguientes vacunas:

  • Vacuna antineumocócica
  • Vacuna contra la gripe
  • Vacuna contra el VRS
  • Vacuna contra la COVID-19
  • Vacuna contra la tos ferina
  • Vacuna contra el herpes zóster

Además de vacunarse, existen otras precauciones que puede tomar para ayudar a prevenir las infecciones respiratorias. Entre ellas se incluyen lavarse las manos con regularidad, evitar el contacto estrecho con personas enfermas y considerar el uso de mascarilla en lugares concurridos.

Si enferma, su médico podría recetarle medicamentos como antibióticos o antivirales, dependiendo de la causa de su infección. Es importante saber que la mayoría de las infecciones respiratorias están causadas por virus, no por bacterias, y en esos casos los antibióticos no servirán de nada.

Aire saludable

Para ayudar a evitar las crisis de EPOC, es importante reducir la exposición a elementos que irriten los pulmones, como el humo, los olores fuertes, el polvo, los productos químicos y los vapores. Ventile su casa abriendo las ventanas con regularidad. Cuando utilice productos de limpieza domésticos, asegúrese de ventilar bien la habitación. Si es posible, elija productos sin perfume o con certificación Air Label.

Si está expuesto a polvo, productos químicos o vapores en el trabajo, asegúrese de hablar con su empleador. Juntos pueden buscar formas de hacer que su entorno laboral sea más seguro. Esto podría incluir el uso de una mascarilla protectora o, si es necesario, el ajuste de su entorno de trabajo para reducir la exposición.

Cambiaron al término aire «saludable» y fue aceptado de forma mucho más amplia.

Cuidar su salud mental

Vivir con una enfermedad crónica, como la EPOC, puede afectar a su estado de ánimo y a su bienestar mental. Es completamente normal sentirse a veces preocupado, frustrado o triste.

Sin embargo, si estos sentimientos empiezan a dominar su vida diaria o a afectar a sus relaciones, es importante que se ponga en contacto con su profesional sanitario. La ansiedad y la depresión son bastante comunes en las personas con EPOC, pero a menudo pasan desapercibidas para usted, su familia y su profesional sanitario.

Cuidar su salud mental es tan importante como cuidar sus pulmones. Intente establecer vínculos significativos con otras personas: amigos, familiares o incluso personas que también vivan con EPOC. Explore formas de gestionar el estrés y dedique tiempo al autocuidado, ya sea mediante ejercicio suave, relajación o haciendo algo que le guste.

Técnicas de respiración

Cuando sienta falta de aire, es buena idea practicar una de las dos técnicas de respiración siguientes: la respiración con los labios fruncidos o la respiración abdominal, también llamada respiración diafragmática.

La respiración con los labios fruncidos es un ejercicio respiratorio que le ayuda a ralentizar la respiración y a inhalar y exhalar más aire. Reduce el número de respiraciones que realiza y mantiene las vías respiratorias abiertas durante más tiempo para que pueda estar más activo físicamente. Para practicarla, inspire suavemente por la nariz y, a continuación, espire lentamente por la boca con los labios fruncidos. Intente que la espiración dure aproximadamente el doble que la inspiración. Puede, por ejemplo, contar hasta dos al inspirar y hasta cuatro al espirar.

La respiración abdominal (o respiración diafragmática) es una técnica respiratoria que consiste en utilizar el músculo diafragma para realizar respiraciones lentas y profundas. El diafragma es un músculo grande en forma de cúpula situado en la base de los pulmones. Con esta técnica, usted se concentra en utilizar el diafragma para ayudarse a respirar profundamente. La mayor parte del tiempo, solo utilizamos una parte de nuestros pulmones. Este ejercicio le ayuda a utilizarlos plenamente y puede hacer que su respiración resulte más fácil y eficaz. La respiración abdominal puede ser un poco más difícil de realizar que la respiración con los labios fruncidos, por lo que es mejor aprenderla con la guía de un profesional sanitario con experiencia en esta técnica.

Si tiene tos acompañada de mucha mucosidad, es posible que le enseñen una técnica específica, denominada «drenaje autógeno», para ayudarle a limpiar las vías respiratorias.

Intimidad y sexo

Si padece EPOC, es posible que le preocupe cómo afecta su enfermedad a sus relaciones y a su intimidad. Al igual que cualquier otra actividad física, el sexo puede provocarle tos o falta de aire.

Sentir falta de aire o experimentar fatiga puede influir en su interés por el sexo. El miedo a quedarse sin aliento durante la intimidad también puede hacer que sienta temor al sexo o que tenga menos confianza. Además, algunos medicamentos, ya sean para la EPOC o para otras afecciones médicas, pueden repercutir en su salud sexual.

Aunque pueda resultarle incómodo, es importante que hable con su profesional sanitario sobre sus preocupaciones. Los problemas en el dormitorio son muy comunes en las personas que viven con enfermedades pulmonares, por lo que no hay por qué sentirse avergonzado. Su médico o enfermero están acostumbrados a estas conversaciones y pueden ofrecerle consejos útiles.

Consejos para mantener la intimidad

  • Adapte las posturas sexuales: algunas posturas consumen menos energía y facilitan la respiración. Experimenten para encontrar la que mejor les siente a ambos.
  • Planifique con antelación: intente mantener relaciones sexuales en los momentos en los que sea menos probable que le falte el aire. No tiene por qué aferrarse a la idea de que debe ocurrir a la hora de acostarse. Evite las comidas copiosas o el consumo de alcohol.
  • Utilice medicamentos y oxígeno si es necesario: pregunte a su profesional sanitario qué medidas tomar en cuanto a la medicación. Es posible que se le aconseje utilizar su broncodilatador con antelación. Si utiliza oxígeno durante todo el día, es seguro y a menudo útil seguir utilizándolo durante el sexo.
  • Vaya a su ritmo: escuche a su cuerpo, no se apresure y tómese descansos cuando lo necesite. Céntrese en la conexión con su pareja, no en el rendimiento.
  • Cree un entorno ideal: el polvo, el humo o los aromas fuertes pueden desencadenar sus síntomas. Asegúrese de que el espacio en el que se encuentra sea óptimo, lo que le ayudará a respirar mientras mantiene relaciones íntimas.
  • La intimidad es más que el sexo: recuerde que la intimidad con su pareja significa mucho más que el sexo. Intente ser creativo y busque otras formas de alimentar la conexión profunda entre ambos, como cogerse de la mano o abrazarse.
  • La comunicación con su pareja es fundamental: compartir sus preocupaciones con su pareja ayudará a quitarle presión y les permitirá buscar soluciones juntos.

Cuidar de alguien con EPOC

Cuidar de alguien con EPOC puede ser muy gratificante, pero también puede resultar difícil en ocasiones. Es importante recordar que no tiene por qué hacerlo todo solo. Tómese su tiempo para informarse sobre las opciones de apoyo disponibles para usted, no solo para las tareas diarias, sino también para su propio bienestar emocional. Cuidar de alguien con una enfermedad crónica puede ser exigente, por lo que compartir las responsabilidades y hablar de cómo se siente es esencial, tanto para su ser querido como para usted mismo.

Consulte este recurso para obtener información específica para cuidadores: https://www.nhlbi.nih.gov/education/copd-learn-more-breathe-better/copd-caregivers-toolkit.

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