Sus vías respiratorias comienzan en la entrada de las fosas nasales y descienden hasta unos pequeños sacos en los pulmones llamados alvéolos, a través de una serie de tubos, como un árbol al revés. Forman parte de su sistema respiratorio, que toma oxígeno del aire que inspira y elimina dióxido de carbono, un gas de desecho, cuando espira.
Sus vías respiratorias cumplen las siguientes funciones:
Para que sus pulmones funcionen bien en todas estas tareas, es importante mantener sanas sus vías respiratorias. Esto incluye evitar la exposición al humo, a sustancias químicas y a otras sustancias que puedan irritarlas o dañarlas.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o EPOC, se refiere a un grupo de enfermedades pulmonares que dañan los pulmones. El daño provoca hinchazón e irritación, también llamada inflamación. Esta inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias dificultan que el aire entre y salga, lo que también se conoce como obstrucción del flujo aéreo. Esto puede hacer que le falte el aire. La EPOC es una afección frecuente que afecta a millones de personas y, lamentablemente, es la cuarta causa de muerte en el mundo.
Desglosemos la palabra EPOC:
La EPOC es una enfermedad pulmonar que dificulta la respiración. Incluye el enfisema y la bronquitis crónica, que a menudo pueden presentarse juntos.
En el enfisema, las paredes finas de los sacos de aire del pulmón, llamados alvéolos, se dañan con el tiempo. En unos pulmones sanos, estos sacos de aire elásticos se expanden y se llenan de aire al inspirar. También ayudan a expulsar el aire al espirar. A medida que los sacos de aire se dañan, pierden elasticidad, lo que dificulta expulsar el aire. Esto atrapa aire en los pulmones y deja menos espacio para aire fresco rico en oxígeno. Como resultado, puede experimentar falta de aire y oír un silbido al espirar. Los sacos de aire dañados también reducen la superficie disponible para el intercambio de gases, por lo que los pulmones se vuelven menos eficientes a la hora de captar oxígeno.
La bronquitis crónica, por su parte, es una afección pulmonar que afecta al revestimiento de los conductos que llevan el aire a los pulmones, llamados bronquios. La inflamación hace que los bronquios se hinchen y se estrechen. También desencadena la producción de mucosidad adicional, que puede bloquear las vías respiratorias. El organismo responde tosiendo para eliminar esta mucosidad de las vías respiratorias.
Aunque la EPOC a menudo puede prevenirse, una vez que se desarrolla no tiene cura. Los problemas respiratorios tienden a empeorar gradualmente con el tiempo. La buena noticia es que la EPOC es tratable. Existen tratamientos que ayudan a mejorar los síntomas y la calidad de vida. Un manejo adecuado también reduce el riesgo de otras afecciones asociadas a la EPOC, como las enfermedades cardiacas. No obstante, es importante saber que, incluso si está recibiendo tratamiento, en ocasiones puede notar un empeoramiento repentino de los síntomas. Esto se denomina brote o exacerbación.
La EPOC se produce cuando los pulmones se inflaman, se dañan y se estrechan. La causa más frecuente en los países desarrollados es el tabaquismo. El riesgo de desarrollar EPOC aumenta cuanto más tiempo y cuanto más fuma una persona. En los países en desarrollo, la EPOC suele ser consecuencia de la contaminación del aire en interiores (por ejemplo, humos de cocina o combustibles de calefacción en habitaciones mal ventiladas) o de la contaminación del aire exterior. Aunque fumar es la principal causa de EPOC, es importante saber que aproximadamente 1 de cada 4 personas con EPOC nunca ha fumado.
Otros factores de riesgo de EPOC pueden incluir:
Durante mucho tiempo, se pensó que la EPOC era una enfermedad que afectaba sobre todo a hombres mayores porque los hombres fumaban más. Pero los datos recientes muestran un cambio: la EPOC ahora es frecuente en las mujeres y, en muchos países desarrollados, en realidad es más frecuente en mujeres que en hombres.
Las mujeres parecen tener un mayor riesgo de desarrollar EPOC. Pueden desarrollar EPOC a una edad más temprana y pueden presentar tanto daño pulmonar como los hombres, con menos años de tabaquismo. Esto sugiere que los pulmones de las mujeres pueden ser más sensibles a los efectos nocivos del tabaco.
Lamentablemente, las mujeres también parecen tener un mayor riesgo de hospitalización e incluso de muerte relacionada con la enfermedad. Las razones de ello se desconocen en gran medida, pero existen algunas teorías. Podría estar relacionado con las hormonas femeninas (estrógeno), unas vías respiratorias más pequeñas y una mayor exposición al humo del tabaco y a los humos/combustibles de cocina. Las mujeres con EPOC también suelen experimentar peor función pulmonar, brotes más frecuentes y una peor calidad de vida en comparación con sus homólogos masculinos.
La buena noticia es que los tratamientos actuales para la EPOC funcionan igual de bien en mujeres que en hombres.
Realidad: Aunque fumar es la principal causa de EPOC, aproximadamente una de cada cuatro personas con la enfermedad nunca ha fumado. En estos casos, la EPOC suele desarrollarse como resultado de afecciones que afectan a los pulmones durante la infancia, incluido el tabaquismo materno durante el embarazo, el nacimiento prematuro y las infecciones pulmonares en la infancia. También puede estar relacionada con el asma o con una afección genética rara llamada deficiencia de alfa-1 antitripsina.
Realidad: Es habitual evitar la actividad cuando respirar se vuelve difícil, pero esto puede empeorar las cosas al reducir su forma física y su confianza, lo que conduce a aún más falta de aire. La buena noticia es que el ejercicio puede ayudar a mejorar la respiración y aliviar los síntomas. Encontrar actividades que le resulten cómodas, hacer descansos regulares y aumentar gradualmente su nivel de actividad puede marcar una gran diferencia. Es importante consultar a un profesional sanitario para que le oriente sobre ejercicios seguros y le ayude a establecer objetivos que se adapten a usted.
Realidad: Aunque la EPOC es más frecuente en las personas mayores, también puede afectar a adultos más jóvenes, especialmente a quienes tienen una afección genética llamada deficiencia de alfa-1 antitripsina.
La mayoría de los diagnósticos se producen después de los 40 años, pero es importante conocer las señales de alerta temprana, especialmente si es fumador actual o exfumador. El diagnóstico y el tratamiento precoces pueden ayudar a ralentizar el daño pulmonar.
Realidad: ¡Nunca es demasiado tarde para dejarlo! Aún puede obtener importantes beneficios para la salud, como ralentizar el daño pulmonar, mejorar su calidad de vida y reducir el riesgo de cáncer de pulmón, ictus e infartos. El humo del tabaco también irrita los pulmones y, por tanto, empeora los síntomas de la EPOC, de modo que dejar de fumar le ayudará a respirar mejor. Dicho esto, sabemos que dejar de fumar es difícil, incluso si está motivado y es plenamente consciente de los riesgos para la salud. La buena noticia es que existe una excelente ayuda disponible para acompañarle en el proceso, así que póngase en contacto con su profesional sanitario para recibir la orientación que necesita.
Realidad: Aunque fumar es la principal causa de EPOC, aproximadamente una de cada cuatro personas con la enfermedad nunca ha fumado. En estos casos, las afecciones que afectan al desarrollo pulmonar o a la salud pulmonar —como el tabaquismo materno durante el embarazo, el nacimiento prematuro, las infecciones pulmonares en la infancia, el asma o una afección genética rara llamada deficiencia de alfa-1 antitripsina— pueden conducir a la EPOC.
Realidad: Durante mucho tiempo, se pensó que la EPOC afectaba principalmente a los hombres, pero los datos recientes muestran un cambio. La EPOC ahora es frecuente en las mujeres y, en algunos países desarrollados, incluso es más frecuente en mujeres que en hombres. Las mujeres también parecen tener un mayor riesgo de desarrollar EPOC, posiblemente porque sus pulmones son más sensibles a los efectos nocivos del tabaco, aunque otros factores como las hormonas y la contaminación del aire en interiores también pueden influir. Si usted es una mujer con problemas respiratorios persistentes, es importante que se los revisen.
Realidad: Cuando las personas tienen problemas respiratorios persistentes, su mayor temor suele ser el cáncer de pulmón. Pero una vez que las pruebas muestran que no tiene cáncer de pulmón, los profesionales sanitarios pueden pasar por alto la EPOC. Dejar de buscar respuestas demasiado pronto significa perder la oportunidad de un diagnóstico temprano de EPOC. El diagnóstico precoz es esencial para intentar ralentizar el deterioro de la función pulmonar y permitir un tratamiento a tiempo. Si tiene problemas respiratorios de larga duración, es importante que se los evalúen adecuadamente.
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